Al Despertar

Cuando desperté, seguía allí.
Lejos, afuera, perdida.

Cuando desperté, seguía allí.
Soltando lágrimas, cargando el pasado.

Cuando desperté, seguía allí.
La nostalgia, la melancolía, el dolor.

Cuando desperté seguía allí,
mi amor por ti.

Sans tritre

Se ha perdido la huella en la mar,
algo natural.

Nace una pregunta:
¿Qué es más difícil:
decirle a alguien que lo amas
o
decirle a alguien que no?

Una mujer innombrable.
Mis botas como amor,
desgastadas y quemadas.



En la Oscuridad de la Noche

En la oscuridad de la noche
es donde mejor se guarda
la tristeza.

En la oscuridad de la noche
es donde mejor te recuerdo,
cobijado por lágrimas.

En la oscuridad de la noche
es donde cierro el libro de ti,
de mi más grande amor.

En la oscuridad de la noche,
donde el sol no toca mi cara,
allí siento morir.

El frío es el más helado que siento,
el camino es el más largo que recorro,
tu partida la más dolorosa que he sufrido.

En la oscuridad de la noche
es donde la fe se ahoga,
en el fondo de la mar.

En la oscuridad de la noche
es donde se guardan mis lamentos,
profundo aullido de dolor.

En la oscuridad de la noche
es donde repaso mis errores,
no encuentro respuesta que calme.

En la oscuridad de la noche
es donde me escondo, es refugio
de todo el dolor del día.

El silencio es el más abrumador,
las heridas son las más profundas,
tu partida la más desgarradora.

En la oscuridad de la noche
es donde mi alma perece,
donde se cortan mis alas,
donde el bien fallece;
en la oscuridad de la noche,
es donde te fuiste.


A veces

A veces te extraño,
a veces cuando llueve,
cuando mi alma se corta,
cuando los días se pierden
y enciman los unos a los otros.

A veces te extraño
y las horas no se mueven,
pero los años avanzan.

Yo te amo aún
y eso no cambia,
todo cambia
menos mi amor por ti.

No he encontrado calma,
ni la manera de olvidarte.

A veces te extraño
y esas veces es diario.

Deseo

Deseo.

El sexo sería mucho más interesante si tuviera menos vida y más muerte.

Carpe noctem.


De esas veces que crees encontrar a alguien que te va a llenar, que es toda tu felicidad y resulta que no.

Te llenas de pequeños indicios que desechas porque estás en un estado catatónico, idiotizante, como cuando escuchas a Vivaldi y todo es bueno, hermoso, barroco y sensual. Así.

Burlesca



Una fiesta burlesca con mis amigos. Uno de ellos llevó a una mujer que pues era, diferente. Por diferente me refiero a que cuando la gente usa bañador para nadar, ella usa ropa interior y cuando la gente usa ropa interior ella usa nada. Su traje de Eva, pues.


También era muy afectuosa, tanto como un niño pequeño lo es con sus juguetes de navidad o un cachorro. Todo el tiempo los quiere frotar acariciar y no se los presta a nadie, y sí son de alguien más los quiere para si.


Bueno, Delilah le diré.


Todos eramos muy felices en esta fiesta, había alcohol, sol, una pileta, todo lo necesario para que hombres y mujeres jóvenes puedan divertirse, música y buena comida, era una parrillada.


Yo en aquel momento tenía novia.


Bueno, cae la noche y lo vapores del alcohol comienzan a subir, Delilah comienza a bailar, o como dicen en  muchos lugares a "perrear"; por las características anegables y absolutas que ella hacía pasar a su cuerpo, poca gente quería pasar a bailar con ella. La noche continuó y el alcohol fluyó.


Todos comenzamos a saltar a la alberca, haciendo trucos mientras, nos aventábamos los unos a los otros. Y ella formó parte de eso.


Cuando terminamos de nadar, porque el frío estaba arreciando, salimos y nos secamos lo mejor que pudimos y nos tapamos un poco de la temperatura. Ella no. Ella dijo que su ropa estaba mojada y que sólo usaría su ropa interior. G string.


Poco es decir lo mucho que estaban molestas las chicas allí presentes ante la desfachatez que esta Delilah estaba mostrando. No eran celos, eran ganas mórbidas de vomitar.


No entraré mucho en detalles de todos los demás eventos que hicieron a Delilah ser non-grata en la fiesta y me referiré a lo que atañe.


Entramos bajo techo y yo le presté ropa a Delilah para que dejara de mostrar pechos y nalgas, sobre todo porque mi, en aquel pasado, novia, no estuviera molesta por ello. Pero en lugar de alegrarse de que Delilah ya no estaba semidesnuda, se enoja, con mayúsculas, comic sans, y tinta roja, de que por qué estaba yo prestándole ropa a esta mujer.


¡Qué carajos!
¡¿Qué carajos?!


Se enojó harto conmigo, tristeza y lágrimas, berrinche y gritos.
Y, jajaja, se enojó aún más cuando le dije: "Si te molesta que esté usando ropa para que no se esté paseando desnuda por todos lados, dime y se la quito, para que mejor este desnuda y no en una playera vieja mía que la cubre."


Peor tantito


Pase lo que pase estás derrotado ante las mujeres. Este es un ejemplo banal, superficial y corrupto de que, pase lo que pase, no hay forma de darles gusto.